Genzyme Corporation es una de las principales compañías biotecnológicas del mundo, y está especializada en la mejora de la calidad de vida de las personas que sufren enfermedades graves. Basada en los pilares de la innovación, la transparencia, la colaboración y el espíritu emprendedor, Genzyme ha desarrollado desde su fundación en el año 1981 tratamientos innovadores en diferentes áreas terapéuticas. A día de hoy, la empresa cuenta con más de 10.000 empleados dedicados al servicio de los pacientes en más de 100 países.
Genzyme quería construir su sede corporativa de Cambridge, Massachussets, de manera que reflejaran la misión de la empresa, generando un impacto positivo en la vida de las personas. El objetivo era combinar el diseño innovador y una tecnología de vanguardia para disponer de un lugar de trabajo motivador, saludable y productivo para sus más de 900 empleados. Por este motivo, el diseño del Genzyme Center no sólo se focalizó en la reducción de los costes operacionales, de mantenimiento y de energía, sino que también se pretendía crear un entorno de trabajo cómodo y eficiente, que garantizara a los empleados las necesidades de luz natural y aire fresco.
Se trataba de un proyecto muy ambicioso, ya que el centro fue construido en los mismos terrenos que años antes habían albergado una planta térmica, por lo que se trataba de una zona altamente contaminada. Además, las necesidades medioambientales se tradujeron en una variedad de especificaciones de diseño, como los espejos móviles colocados en el techo para reflejar directamente la luz solar, persianas programadas para subir solas durante el día y bajar cuando se hace de noche, y ventanas que los mismos empleados pueden abrir para dejar que entre el aire fresco.
El equipo del proyecto se enfrentó a un gran número de desafíos: desde la integración de los diferentes sistemas hasta la gestión de la comunicación entre miembros del equipo que trabajan en diferentes localizaciones (Alemania, Massachusetts, Nueva York y Los Ángeles). La cooperación, el trabajo en equipo y la experiencia obtuvieron como resultado el certificado LEED Platinum, un edificio verde alimentado por fuentes de energías renovables y controlado por la integración de sistemas del edificio que crean un ambiente de trabajo inspirador y confortable.
Genzyme Center confió en la larga experiencia de Schneider Electric y en su capacidad para implementar una solución global que integraba los sistemas de múltiples fabricantes. La compañía propuso una solución global, capaz de gestionar la energía del edificio, al mismo tiempo que medía e informaba sobre las tendencias de la energía. En total, el sistema integrado gestiona 40.000 puntos de control, incluyendo la iluminación, la calefacción, el aire acondicionado y la monitorización de las alarmas de incendio.
El sistema de gestión del edificio es totalmente programable y utiliza una estación de trabajo de Windows® conectada directamente a la VPN de la Genzyme Corporation. Esta configuración permite monitorizar, supervisar y gestionar un amplio abanico de operaciones: los equipos de refrigeración, la climatización, la medición de los niveles de dióxido y monóxido de carbono, la recogida de aguas pluviales, el control de accesos, la iluminación…).
Los controladores del edificio trabajan junto a los componentes de la iluminación y, al eliminar la necesidad de disponer de un sistema de red independiente para gestionar la iluminación, se obtienen significativos ahorros. Además, los sensores inteligentes de Schneider Electric otorgan a los empleados la capacidad de tener el control individual de la iluminación y la climatización.
En este edificio verde hay más de 900 persianas de acero inoxidable que reflejan la luz del sol. Las persianas se inclinan, siguiendo a la luz solar, para dar más claridad a las oficinas. Además, en la azotea del edificio se han colocado unos espejos rotatorios, llamados helioestatos, que siguen al sol y reflejan la luz a través de prismas y proporcionan luz a todo el edificio.
El sistema de gestión del edificio de Schneider Electric es el punto clave que monitoriza todo en el edificio: desde los espejos y persianas hasta el software. “Usar el sistema BMS nos permitió tener a dos trabajadores menos por edificio. Los monitores controlan todo lo que pasa durante 24 horas al día, y si surge algún problema avisan a través de un mensaje”, afirma Lou Capozzi, gerente de las instalaciones. Además, el sistema BMS también permite renovar el aire del edificio: dos veces al día el sistema BMS abre las ventanas, recicla el aire y deja entrar aire limpio.
Sin embargo, la parte más significativa del Centro Genzyme es su “techo verde”, más de 550 m² de vida vegetal que sirven como aislamiento, absorben el agua y reducen la cantidad de agua que cae de las tuberías. La mayoría del agua de la lluvia se filtra, se captura y se almacena en cuatro tanques con una capacidad de más de 750 litros, y este agua se usa más adelante para regar las plantas en verano, a través de la monitorización controlada por Schneider Electric.
Los costes energéticos globales del edificio se redujeron en un 42%. Además, el consumo de agua se redujo en un 34%, por debajo del estándar establecido en 1992 por la Ley de Política Energética. Tras la implementación de la solución diseñada por Schneider Electric, los empleados del Genzyme Center se sienten más productivos y cómodos en sus puestos de trabajo, con más capacidad de concentración y de reacción. Además, se realzó la imagen corporativa del centro Genzyme.
El Centro Genzyme fue reconocido con el certificado LEED Platinum, la más alta calificación asignada por el U.S Green Building Council. |