Página principal Noticias Laboratorios
Publicada en 2011-11-30 por Alejandro Gesteira

La planta piloto de química fina de la Universidad de Alcalá inaugura un laboratorio para reacciones especiales



La Planta Piloto de Química Fina (PPQF) de la Universidad de Alcalá (UAH) ha inaugurado un laboratorio para reacciones que requieren condiciones especiales, destinado a acometer aquellos trabajos que exigen una rigurosa normativa de seguridad e higiene en el trabajo y que no pueden realizarse en laboratorios convencionales. Con el fin de cumplir con los requisitos de seguridad que implican determinadas reacciones químicas, la PPQF puso en marcha en 2009 la construcción de un nuevo laboratorio adecuado a estas exigencias, proyecto que desarrolló la ingeniería Vaymecan y que cuenta con los visados del Colegio Oficial de Ingenieros, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y las Direcciones Generales de Medio Ambiente e Industria de la Comunidad de Madrid. La automatización y control de los equipos en zona ATEX (directiva de seguridad “Atmósferas Explosivas”) fue realizada por FMJ Ingenieros.
En julio de 2011, se concluye la construcción del laboratorio, ofreciendo al sector industrial y académico, unas nuevas instalaciones que cumplen con todos los estándares de seguridad y calidad. En palabras del Director Científico de la Planta, Juan José Vaquero López, “la inversión realizada en la construcción de este laboratorio –único en el contexto universitario en España- nos permite abordar nuevos proyectos y servicios con los sectores académicos e industriales con los que llevamos trabajando durante más de 15 años, pues a partir de ahora podremos dar respuesta a aquellos encargos que exigen importantes medidas de seguridad y que sin unas instalaciones específicas como las que hemos construido, no podríamos realizar”.
Este Laboratorio, anexo a la Planta Piloto de Química Fina, permitirá realizar reacciones químicas que requieren unas condiciones de alta presión y/o el empleo de gases como hidrógeno, monóxido de carbono, amoniaco, entre otros, que son reactivos comunes en procesos químicos para generar productos de alto valor añadido y cuya utilización exige exhaustivas medidas de seguridad. Situado en la parte Oeste del edificio de la Planta Piloto, y con una extensión de 30 m², dispone de un reactor de 4L y otro de 250 mL, que permiten realizar trabajos con una presión de hasta 50 bares y una temperatura de 250ºC, ambos controlados por un PLC en zona segura. Además, el laboratorio está diseñado para albergar dos reactores adicionales de 25L y 10L.