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02/06/2015 / Alejandro Gesteirax / 1038 visitas

Cuando la calidad de un medicamento depende del aire comprimido


La producción de medicamentos está sujeta a las normas de higiene más estrictas. Unas normas que, naturalmente, incumben al aire comprimido.
Por ejemplo, este suele aplicarse a las prensas de fabricación de pastillas, para retirar el polvo depositado. En este contexto, el aceite residual no solo es un problema de higiene, sino que puede provocar la deformación de los comprimidos. Eso obligaría a desechar el producto, con la consiguiente pérdida económica. El uso del BEKOKAT® de BEKO TECHNOLOGIES ofrece la seguridad de un aire comprimido libre de aceite y gérmenes.

El problema del aceite en el aire comprimido no desaparece con un compresor sin aceite.

Uno de los métodos habituales para evitar la presencia del vapor de aceite en el aire comprimido es la instalación de compresores con compresión sin aceite. Sin embargo, la ausencia de aceite en el compresor no garantiza su ausencia en el aire de salida, los responsables son los agentes contaminantes en el aire ambiental.
Los procesos de combustión generados por los vehículos de motor o por la producción industrial, así como por fuentes naturales (como pantanos y bosques), liberan hidrocarburos. La mayoría de esos compuestos químicos se clasifican como no peligrosos y, debido a la variedad de efectos potenciales que presentan sus distintos componentes, rara vez existen valores de referencia. Sin embargo, las mediciones han demostrado que, incluso en zonas rurales con una baja densidad industrial y de vehículos de motor, la proporción de hidrocarburos en el aire supera ampliamente el valor límite de la clase 1 (0,01 mg/m3 contenido total de aceite).

En resumen: la compresión sin aceite por sí sola no basta para impedir que los hidrocarburos presentes en el aire entren al sistema de aire comprimido y que, una vez ahí, se acumulen formando concentraciones más altas. Por tanto, la compresión sin aceite no puede garantizar un aire comprimido de la más alta calidad, según la norma ISO 8573-1, si no va acompañada de un tratamiento complementario. El BEKOKAT® ofrece una solución ideal a este respecto: es capaz, en un solo paso, de descomponer los hidrocarburos presentes en el aire comprimido y convertirlos en agua y en una cantidad muy pequeña de dióxido de carbono. Gracias a ello, el contenido residual de aceite mejora significativamente los valores de la clase 1 estipulados por la norma ISO 8573-1.

Con BEKOKAT consigue aire comprimido libre de aceite y gérmenes. Certificado.

En BEKO TECHNOLOGIES hemos sometido a pruebas complejas con instituciones independientes que han confirmado y certificado la efectividad del BEKOKAT®.

Con TUV Nord, se demostró que, en condiciones de funcionamiento reales, la calidad del aire comprimido tratado con el BEKOKAT® mejora los valores estipulados para la clase 1 de la norma ISO 8573-1. En una segunda sesión de pruebas con la Gesellschaft für Produktionshygiene und Sterilitätssicherung mbH (GfPS), se confirmó la efectividad del BEKOKAT® al procesar con total pureza una muestra de aire comprimido que había sido contaminada intencionalmente con bacterias. Tras el tratamiento, no se pudo detectar ninguna presencia de bacterias vivas en el flujo de aire comprimido. Así pues, los resultados de ambas pruebas, desarrolladas de manera independiente por tan reputadas instituciones, demuestran la alta eficiencia de la innovadora tecnología de catalización. Esos certificados proporcionan la mayor seguridad a la hora de apostar por el tratamiento de aire comprimido con el BEKOKAT®.

El funcionamiento de BEKOKAT®

Se calienta el aire comprimido en un intercambiador de calor utilizando el mismo aire comprimido que sale del BEKOMAT. Esto comporta un gran ahorro energético al sistema.

El tratamiento del aire comprimido mediante catalización con el BEKOKAT se realiza en la cámara de reacción presurizada, allí se ha calentado un granulado especial a 150ºC que será el elemento indispensable para transformar el aceite en CO2 y agua.
El aire comprimido tratado, libre de aceite, vuelve a pasar por el intercambiador de calor en sentido inverso, por lo que se enfría al salir y al mismo tiempo calienta al que entra.
El aceite ha sido transformado en agua y en una pequeña cantidad de CO2, el agua se evacua y al estar libre de contaminantes puede ser desechada al alcantarillado.

BEKOKAT® incorpora los componentes principales fuera del depósito, lo cual facilita el acceso a los mismos para tareas de mantenimiento. Asimismo, el depósito no incluye fijaciones interiores, un aspecto ventajoso ya que previene posibles alteraciones del caudal.

Ventajas de BEKOKAT
• Aire comprimido sin gérmenes
• Rendimiento del 20% al 100% a carga parcial, sin restricciones
• Condensado limpio y ecológico, sin aceites ni residuos especiales
• Mejora global del rendimiento con métodos de compresión de bajo consumo + BEKOKAT= ahorro directo de energía
• A cualquier temperatura ambiente, humedad del aire y concentración de aceite aspirado
• Instalación flexible, tanto en centrales de tratamiento como en los puntos de uso.
• Puede instalarse en cualquier planta sin necesidad de cambiar los compresores ya existentes
• Fácil instalación y puesta en marcha
• Aire comprimido libre de aceite en todo momento, calidad superior a la clase 1 de la norma ISO 8573-1
• Eliminación fiable y acreditada del aceite, incluso el presente en compresores lubricados y en el aire aspirado.
• Larga vida útil
• Seguridad absoluta mediante vigilancia continua de los procesos
• Coste total de la inversión reducido, comparado con la adquisición y mantenimiento de un compresor sin aceite y el tratamiento de aire posterior
• Ahorro directo de costes