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04/11/2014 / Alejandro Gesteira / 1374 visitas

Evitar el peligro de la legionela con el registrador de datos de temperatura testo 175 T3

En muchas ocasiones, este peligro no se detecta. Sin embargo, puede llevar consigo graves consecuencias. La presencia de legionelas en el agua corriente puede dar lugar a epidemias de legionelosis. España es uno de los países con una tasa de casos notificados de esta epidemia por millón de habitantes más alta de la Unión Europea. La Legionelosis es una enfermedad de declaración obligatoria en España. Los casos y brotes son vigilados por las comunidades autónomas y notificados a través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) al Centro Nacional de Epidemiología. Las bacterias de la legionela se propagan entre otros en los sistemas de agua caliente y fría. Si se inspiran, por ejemplo con el vapor de la ducha, pueden dar lugar a este tipo tan grave de neumonía. El registrador de datos de temperatura testo 175 T3 con sus sondas de contacto especiales para tuberías permite evitar este riesgo de manera rápida y segura mediante la comprobación de las temperaturas del agua.

El desafío.

La legionelosis, también llamada enfermedad del legionario, es una enfermedad infecciosa causada por las bacterias del género Legionella. Estos agentes patógenos se multiplican especialmente rápido en aguas estancadas a temperaturas entre 20 y 50 °C. El contagio humano solo es posible por contacto con agua corriente. Las bacterias suelen ser inofensivas si se comen o se beben, el problema es la inspiración de agua con contenido bacteriano. En el primer estadio de la enfermedad los síntomas no son graves, tos, diarrea y fiebre, pero puede desembocar en una neumonía grave. Los enfermos de legionelosis suelen responder bien al tratamiento con antibióticos, pero en el caso de personas mayores, niños pequeños y personas con un sistema inmunológico debilitado, la enfermedad puede tener consecuencias mortales.

Las aguas naturales no suelen presentar legionelas. Lugares especialmente peligrosos para una posible infección son grandes edificios con sistemas complejos de aire acondicionado y conducciones de agua, como es el caso de hospitales, residencias de la tercera edad, grandes hoteles, edificios de viviendas o colegios, en los que el agua puede estar parada largo tiempo ofreciendo a las bacterias las condiciones ideales para su proliferación. En jacuzzis, piscinas, saunas y campings también está presente este peligro.
En muchos países es obligatorio un comprobante de inspección anual de legionelas en los sistemas de conducciones del agua. Sin embargo, cuando se trata de prevenir la aparición de poblaciones de bacterias, le toca actuar a usted como responsable. Solo con su ayuda es posible proteger totalmente a los habitantes o visitantes de los centros, hoteles y piscinas de la legionelosis. Las medidas preventivas adecuadas permiten además evitar cierres indeseados y pérdidas económicas.

La solución.

El registrador de datos de temperatura testo 175 T3 con los sensores de contacto especiales para tuberías permite supervisar de manera eficiente y precisa la temperatura del agua en sus sistemas de agua caliente y fría. Si los valores medidos están en un intervalo de tiempo largo en la zona crítica de entre 20 y 50 °C, existe peligro de aparición de bacterias de legionela y, por lo tanto, es necesario reaccionar rápidamente.


Medición efectiva directamente en las conducciones del agua

Los sensores especiales para tuberías que puede adquirir junto con el registrador de datos testo 175 T3 le permiten medir la temperatura del agua directamente en la tubería. Mediante el sistema de muelle el sensor especial para tuberías se coloca rápidamente y con un solo gesto. Gracias a la tensión regulable del muelle, el sensor queda siempre bien sujeto, independientemente del diámetro de la tubería, lo cual permite una medición precisa. La tecnología de termopar utilizada permite al sensor adaptarse a la temperatura de la tubería rápidamente y reaccionar a cambios mínimos de temperatura. Las legionelas proliferan sobre todo ahí donde el agua se estanca. Por este motivo se deben revisar las tuberías tras el depósito de agua caliente. Para evitar que proliferen las legionelas la temperatura del agua aquí no debe estar de manera constante por debajo de los 55 °C. En las tuberías de circulación el punto de especial relevancia para las mediciones es el situado poco antes de la entrada al calentador del agua. En las tuberías de agua fría se debe comprobar que la temperatura no supera los 20 °C.

Completo registro de datos

La gran memoria del testo 175 T3 de 1 millón de datos de medición permite el registro de valores de temperatura durante largos periodos de tiempo como una semana. Esto hace posible tener en consideración en la medición los diferentes usos de los sistemas de agua potable entre semana y los fines de semana.
Rápida detección del no cumplimiento de los valores límite
La gran pantalla con iluminación de fácil lectura simplifica aún más el uso del registrador de datos de temperatura testo 175 T3. Esta permite la lectura de los datos de medición en sótanos mal iluminados para así detectar valores fuera de los límites aún más deprisa y tomar las medidas necesarias de inmediato.

Análisis preciso de los datos recogidos

Una vez concluida la medición se pueden transferir cómodamente todos los datos a un ordenador mediante un cable USB o una tarjeta SD. Con el programa gratuito testo ComSoft Basic puede analizar los datos recogidos, imprimirlos y guardarlos.
Se ha descubierto la presencia de legionelas. ¿Qué hacer?
Si el registrador de datos de temperatura testo 175 T3 demuestra que las temperaturas de un sistema de conducción del agua han estado durante un tiempo prologado en un rango de temperaturas crítico entre los 20 y los 50 °C, puede usted aplicar diferentes métodos para acabar con las bacterias:


• Para una desinfección térmica es necesario utilizar todas las salidas de agua con agua caliente a 70 °C, ya que las bacterias mueren a esta temperatura. Según sean las dimensiones de las instalaciones se puede realizar la desinfección térmica por etapas.
• Para una desinfección química se utilizan productos clorados, que acaban con las legionelas. También se puede utilizar ozono o dióxido de cloro, ya que no dan lugar a sustancias indeseadas.
• Si se prefiere renunciar al uso de productos químicos, se puede recurrir al sistema de impulsos. En este sistema, se introducen burbujas de aire a presión en el sistema de conducciones de agua que arrastran los sedimentos y películas biológicas que sirven de alimento a las bacterias.
• La radiación ultravioleta del agua daña la información genética de los microorganismos de manera que no se pueden reproducir.

Además es imprescindible realizar periódicamente una descalcificación de las alcachofas de ducha y las boquillas de los grifos utilizando ácidos orgánicos como vinagre o zumo de limón, ya que los depósitos de cal son una buena estructura para alojar bacterias. Otro punto importante para la combatir la legionela es desmontar tuberías muertas y tuberías sobredimensionadas como las que suelen aparecer en edificios antiguos.