Vídeo recomendado

Merck Millipore LabWater

Merck Millipore LabWater
Ampliar
Mayo / Junio 2017
Últimos nombramientos
10/07/2017 / Santiagox

La industria farmacéutica aboga por soluciones conjuntas que garanticen el acceso a la innovación sin poner en riesgo las cuentas públicas

Los medicamentos innovadores han contribuido en las últimas décadas, de forma decisiva, a la mejora de los tratamientos y al aumento de la esperanza de vida, de la mano de un progreso terapéutico muy significativo que ha permitido convertir en crónicas enfermedades que antes eran mortales, evitar otras a través de vacunas cada vez más eficaces y, en algunos casos, llegar a curar patologías que, como la hepatitis C, hasta hace pocos años eran fuente de una gran morbimortalidad.

Sin embargo, la llegada de las llamadas innovaciones disruptivas, esto es, de nuevos medicamentos capaces de cambiar el paradigma del abordaje de una patología, si bien generan ahorros en el medio y largo plazo como inversión que son, puede tener un impacto a corto en los presupuestos de los sistemas sanitarios, y en consecuencia tener que enfrentarse éstos al reto de facilitar el acceso de los pacientes a estas nuevas terapias en un entorno caracterizado por el incremento de las patologías crónicas y el envejecimiento de la población.

Por ello ha llegado el momento de plantear, entre todos los agentes que conforman el sistema sanitario –incluida la industria farmacéutica- soluciones innovadoras que hagan compatible el acceso de los pacientes a la innovación con la sostenibilidad de las cuentas públicas, siempre en aras de ofrecer al paciente una asistencia sanitaria de la mayor calidad. Esta ha sido la postura defendida por Pedro Luis Sánchez, director del Departamento de Estudios de Farmaindustria, en la IV Jornada europea de la Organización Médica Colegial sobre Retos y orientaciones de la profesión médica y del sector sanitario en la UE, celebrada el pasado viernes 7 de julio en Madrid.

El representante de Farmaindustria ha indicado que el principal objetivo de la industria farmacéutica es que los medicamentos que tanto cuesta investigar y desarrollar lleguen al paciente que los necesita, y por ello está implicada, junto con las administraciones y el resto de agentes del sistema sanitario, en la búsqueda de “soluciones innovadoras que permitan conciliar acceso al medicamento y sostenibilidad del sistema sanitario”.

Mejorar la eficiencia de todo el sistema

Todas estas soluciones deben abordarse de forma conjunta y tener como objetivo una mejora de la eficiencia de todo el sistema sanitario (no sólo del gasto en medicamentos) a través de la adecuada medición y valoración de los resultados en salud de cada novedad que se incorpora al sistema, ya sea un fármaco, una tecnología sanitaria o cualquier otro elemento que vaya a tener un impacto en las cuentas públicas.

Algunas de estas soluciones ya se han puesto en marcha en España, como ha recordado Sánchez refiriéndose al Convenio suscrito por Farmaindustria con el Gobierno en 2015, y actualmente en vigor, que limita el crecimiento del sector al de la economía real (PIB), lo que supone un importante esfuerzo para una industria, la farmacéutica, que es intensiva en investigación y desarrollo. Este acuerdo promueve el acceso a las innovaciones generando un gasto farmacéutico más eficiente y predecible, facilitando al Gobierno un instrumento de control del gasto y propiciando además un entorno aceptable para que las compañías farmacéuticas puedan seguir invirtiendo en innovaciones futuras.

Junto con este acuerdo de estabilidad, que ha sido pionero a escala europea, existen otras posibles soluciones de futuro en las que está trabajando la industria farmacéutica con actividad en España. Así, los llamados acuerdos de riesgo compartido, las compras centralizadas o, en suma, diferentes ideas sobre cómo modernizar los mecanismos de fijación de precios y reembolso para adaptarlos al futuro contexto en el que la innovación disruptiva va a suponer un cambio de paradigma.

Siete mil moléculas en desarrollo

Para la industria farmacéutica, en cualquier caso, el modelo actual de precios, reembolso y financiación basado en el concepto de traje único se está quedando “obsoleto para abordar los resultados y aportación que a largo plazo genera la medicina transformativa y que ya se están comenzando a ver en el mercado”.

En este contexto se pueden contemplar, desde el ámbito de la financiación, modelos alternativos de pago diferido que conjuguen las tres necesidades: el acceso de los pacientes a los nuevos medicamentos, el control presupuestario y el necesario retorno de las inversiones en I+D para las compañías, clave para asegurar su propia existencia, el desarrollo futuro de nuevos medicamentos innovadores y la generación futura de nuevo conocimiento científico en el ámbito de la salud.

En cualquier caso, la industria farmacéutica entiende que no es posible renunciar al actual escenario esperanzador que suponen las futuras innovaciones, y recuerda que en la actualidad existen más de 7.000 moléculas en fase de desarrollo que jugarán un papel clave en el futuro a la hora de abordar los retos a los que se enfrentan los pacientes y los sistemas sanitarios.

“No cabe duda, además, de que la innovación que aporta valor supondrá también una mayor eficiencia en la gestión de la enfermedad (hospitalizaciones más cortas que liberan recursos para otros pacientes, incorporación más temprana del paciente tras la baja laboral, etcétera)”, ha subrayado Sánchez.