Cómo elegir un purificador de aire para aerosoles infecciosos

En este artículo, Camfil España destaca los diez consejos o aspectos básicos a tener en cuenta a la hora de elegir un purificador de aire para aerosoles infecciosos. 1. Comprobar que el tipo de filtro instalado cumple con la norma UNE-EN 1822. HEPA H13 o H14 Los filtros con la eficacia mínima necesaria para retener el virus son: HEPA H13 con una eficacia mínima del 99,95%. HEPA H14 con una eficacia mínima del 99,995%. PM1 – partículas en el aire =/< a un 1?m de diáme

En este artículo, Camfil España destaca los diez consejos o aspectos básicos a tener en cuenta
a la hora de elegir un purificador de aire para aerosoles infecciosos.

1. Comprobar que el tipo de filtro instalado cumple con la norma UNE-EN 1822. HEPA H13 o H14
Los filtros con la eficacia mínima necesaria para retener el virus son:

  • HEPA H13 con una eficacia mínima del 99,95%.
  • HEPA H14 con una eficacia mínima del 99,995%.

PM1 – partículas en el aire =/< a un 1μm de diámetro, incluyendo polvo, partículas de combustión como humos diésel, bacterias y virus adheridos a otras partículas.

Los filtros denominados EPA E10, E11 y E12 no serán válidos para este fin al no retener los virus aerotransportados no adheridos a otras partículas.

 

2. Certificado del filtro HEPA según UNE-EN 1822 (método scanning)

La aportación del certificado del filtro, según la norma UNE-EN 1822, con el método scanning, nos garantiza dos puntos importantes:

  • Que el filtro se ha ensayado y tiene ausencia de fugas derivadas del proceso de fabricación.
  • Que el material filtrante se corresponde con lo adquirido: H13 O H14, según UNE-EN 1822 (ver figura 1).

 

3. Comprobar el marcado CE

El símbolo de marcado CE, ofrece una garantía adicional respecto a las normas que garantizan la seguridad del equipo en lo referente a las personas u objetos. No confundir con China Export.

 

4. Ver que el caudal de trabajo es suficiente para las recirculaciones de aire necesarias

La mayoría de los fabricantes dan el dato de caudal de aire en m3/h o l/s. Con estos datos tendremos que cubicar la estancia a tratar y multiplicar por el número de recirculaciones. El resultado obtenido ha de tener un valor inferior a la capacidad del purificador. Dependiendo del uso se ha0 especificado un nivel de recirculaciones (recomendación de asociaciones de CAI), tal y como se refleja en la tabla 1.

 

5. Comprobar si tiene el sello ECARF

Comprobar que el equipo tenga el sello de calidad otorgado por el Centro Europeo de Investigación de Alergias (ECARF), ubicado en Berlín (Alemania). Este sello Figura 1. certifica que el producto es capaz de reducir significativamente el nivel de polen, bacterias, virus y esporas de moho en el aire y que es adecuado para las personas alérgicas.

Este apartado aporta seguridad, siempre y cuando los puntos anteriores se cumplan y se aporte certificado ECARF en vigor.

 

6. Comprobar si tiene la función de ser controlado por un sensor externo

Algunos aparatos tienen sensores de partículas en el mismo purificador. Esto se promociona como un plus, cuando podría ser todo lo contrario. Los purificadores que tienen esta tecnología podrían no funcionar bien en un radio de acción superior a dos metros, ya que el aire que se está midiendo es el más próximo al purificador, que es el que ha sido tratado en menor o mayor medida. Esto puede provocar que el control automático baje el caudal al mínimo al entender que el aire está limpio y al otro lado de la estancia puede haber niveles de partículas elevadas.

Cuando se requiere la seguridad de tener el aire tratado de toda la estancia es necesario separar el purificador del sensor y poner el sensor en el lado opuesto al purificador. De esta manera se puede garantizar el buen funcionamiento del conjunto.

 

7. Comprobar el tipo de ventilador instalado. El mejor es el de tipo centrífugo.

Los filtros HEPA H13 y H14 requieren de mayor poder de succión por parte de los ventiladores en valor de presión. Los fabricantes que instalan ventiladores de tipo axial harán que la vida del filtro se acorte mucho, ya que el filtro, al retener pocas partículas, no podrá vencer la pérdida de carga y el caudal caerá significativamente.

Para disimular esta pérdida de caudal, algunos de los fabricantes introducen una doble hélice que hace que el aire recircule en el propio ventilador sin pasar por el filtro. De esta manera, parece que siempre da buen caudal al tacto. Esto no es recomendable ya que este es un aire que no ha pasado por el filtro.

Los purificadores de gama alta utilizan ventiladores centrífugos que hacen que se pueda alargar la vida del filtro hasta 5 veces más. Este tipo de ventiladores tienen mucha presión disponible.

 

8. Comprobar si tiene sensor de presión o caudal para definir la longevidad

Una forma de comprobar que el filtro se tiene que sustituir es midiendo la presión de aire que tiene el filtro. Se puede conseguir instalando diferentes medidores:

  • Manómetro de presión diferencial (digital o analógico).
  • Interruptor de presión.
  • Medidor de caudal (por presión, hilo caliente o molinillo).

Otra fórmula que tienen muchos fabricantes, si no ponen este tipo de sensores, es poner un contador de horas y dar una alarma pasado un tiempo preprogramado.

 

9. Valorar la necesidad de añadir filtro para adsorción de gases

Los filtros para adsorción de gases están fabricados con carbón activado. Existen diferentes tipos de filtros con más o menos carbón. Cuanto más carbón (tiempo de contacto), mayor longevidad y eficacia de retención de gases.

Estos filtros pueden eliminar moléculas, gases y vapores del aire a través de la filtración molecular. Las moléculas suelen tener un tamaño entre 1.000 y 10.000 menor que las partículas más penetrantes que pasan a través de los filtros HEPA y ULPA. Por esta razón no retienen virus, pero sí pueden retener COV’s (compuestos orgánicos volátiles), hidrocarburos poliaromáticos, benceno, isocianatos y siloxanos, entre otros. Los menos efectivos son las espumas impregnadas y los filtros tipo celda de abeja.

Los más efectivos son los paneles rellenos de carbón o las medias filtrantes rellenas de carbón activado (cuanto más carbón, mayor longevidad y eficacia de retención de gases).

 

10. Luz ultravioleta

En algunos purificadores esto es una opción. En realidad no es necesaria, ya que el virus es atrapado por el filtro y queda inerte con el paso del tiempo. La luz ultravioleta puede dañar el material filtrante y puede generar ozono.

Artículo escrito por:
,Camfil España