La industria farmacéutica suma siete nuevas plantas en 2024 y refuerza su potencial como eje estratégico para España y Europa

La industria farmacéutica española ha sumado siete nuevas plantas de producción de medicamentos en 2024, según la última actualización del Estudio de la implantación industrial del sector farmacéutico en España, elaborado por la consultora ManageArt para Farmaindustria. Esta evolución eleva el número total de instalaciones a 181 fábricas, de las cuales 111 producen medicamentos de uso humano, incluyendo 99 de síntesis química y 12 de productos biológicos, con presencia en 13 comun

La industria farmacéutica española ha sumado siete nuevas plantas de producción de medicamentos en 2024, según la última actualización del Estudio de la implantación industrial del sector farmacéutico en España, elaborado por la consultora ManageArt para Farmaindustria. Esta evolución eleva el número total de instalaciones a 181 fábricas, de las cuales 111 producen medicamentos de uso humano, incluyendo 99 de síntesis química y 12 de productos biológicos, con presencia en 13 comunidades autónomas.

La Comunidad Valenciana lidera el crecimiento con tres nuevas plantas, seguida por Castilla y León, Murcia y el País Vasco. Cuatro de las nuevas instalaciones están destinadas a la fabricación de medicamentos de uso humano.

Estas nuevas plantas evidencian el compromiso de la industria con la inversión y el desarrollo económico de España”, ha destacado Juan Yermo, director general de Farmaindustria, quien ha subrayado el papel estratégico del sector no solo en el sistema sanitario, sino también en el empleo, la productividad y el bienestar social.

Más de 23.000 millones de euros en producción y 183.000 empleos generados

El sector produce en España por un valor superior a los 23.000 millones de euros, lo que representa más del 30?% de la producción nacional de bienes de alta tecnología. Además, las plantas industriales emplean de forma directa a más de 36.000 personas, y su efecto tractor eleva esa cifra a más de 183.000 empleos entre puestos directos, indirectos e inducidos.

Un entorno competitivo, pero con desafíos regulatorios y geopolíticos

A pesar de sus fortalezas —alta calidad de producción, costes competitivos, personal cualificado y tecnología avanzada—, el sector farmacéutico afronta amenazas estructurales, como la dependencia de materias primas, la necesidad de avanzar en digitalización y biotecnología, y los riesgos derivados de tensiones geopolíticas.

La revisión del plan Profarma ha sido bien recibida por el sector como impulso a la competitividad y autonomía estratégica, aunque Farmaindustria alerta de que los cambios no serán suficientes sin medidas complementarias, como:

  • Incentivos fiscales y regulatorios adicionales

  • Revisión del Anteproyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios

  • Mejora en los tiempos de evaluación de precios y financiación

  • Protección de la propiedad industrial en el paquete farmacéutico europeo

  • Revisión del reparto de costes en normativas como la Directiva sobre Aguas Residuales Urbanas

España tiene la oportunidad de convertirse en un gran centro de producción e I+D farmacéutica en Europa, pero no podemos permitirnos perder el impulso logrado”, ha advertido Yermo. “Necesitamos una estrategia regulatoria clara, estable y alineada con el carácter estratégico del sector”.

Con este nuevo impulso industrial, España consolida su posición como uno de los países con mayor potencial de fabricación de medicamentos en Europa, aunque su desarrollo dependerá, según Farmaindustria, de garantizar un entorno normativo que favorezca la innovación, la inversión y el acceso rápido de los pacientes a nuevos tratamientos.